Cómo distinguir un amigo de un robot
“La amistad nace en el momento en el que una persona le dice a la otra: ¿Qué? ¿Tú también? Pensé que era el único.”
– C. S. Lewis
“Un amigo nunca te dice lo que querés escuchar”
– Mi calendario 2025
¿Quién se banca que le digan la verdad?
Este año estoy usando uno de esos calendarios de pared en los que todos los días sacás el papelito con el día de ayer y del otro lado tiene una frase. Durante julio estuve mandándoles fotos a mis amigos de estas frases porque se ve que decidieron que todo el mes sea temática amistad. Yo la verdad no festejo particularmente el día del amigo ni lo hice nunca, pero todos los años el entusiasmo comercial y colectivo por esta fecha (como sucede con San Valentín y demás inventos rituales) hace que me pregunte alguna cosa sobre este vínculo del que se habla con tanta liviandad y sin embargo para mi es de los más complejos que se pueden tener.
Las frases del calendario, en apariencia inocentes y hasta obvias, se fueron tornando más interesantes con el correr de los días de julio, tal vez por la observación prolongada de un mismo tema. «Un buen amigo es un ladrón de tu tiempo», «Compañeros hay muchos, verdaderos amigos solo son unos pocos» y demás reflexiones del estilo hicieron la previa a la de hoy, la del día del amigo, en la que el oráculo calendarístico reza: «Un amigo nunca te dice lo que querés escuchar, te dice la verdad».
Hace unas semanas Mark Zuckerberg se mandó uno de esos titulares polémicos que les encanta hacer a los tecnolords para darnos un poco de miedo y recordarnos que son los dueños del futuro. Dijo algo así como que la persona común tiene tres amigos pero necesidad de quince, y por eso es buena idea tener amigos virtuales hechos con inteligencia artificial. Interesante sentimiento viniendo de una persona que hizo su fortuna con una plataforma para que la gente se conecte con sus amigos. Tiene que ver con esta cuestión de que las plataformas te ayudan con una necesidad para después crearte necesidades, un loop en el que entienden tu deseo para luego moldear tu deseo. Es la lógica del mercado: las cosas siempre tienen que estar creciendo. Pero ¿es la amistad una variable que puede pensarse de forma cuantitativa?
Pienso en ChatGPT y en que las inteligencias artificiales te dan siempre la razón, y por eso no es buena idea hacer terapia con ellas. C. S. Lewis dijo alguna vez que la amistad nace en el momento en el que conocés a alguien que le pasa lo mismo que vos. Sin duda mucha gente se vincula así: grupos grandes de amigos que piensan lo mismo, viven de manera similar, comparten ideas sobre todo. La amistad como burbuja y como un espejo en el que nos queremos ver. Mis amistades nunca fueron así. Siempre me hice amiga de gente rara, como yo pero diferente, con la que podemos discutir y reírnos y ver caras de la realidad que no son las que nuestro propio cerebro ve por default.
Quizás por esto no tengo tantos amigos, ni grandes grupos de pertenencia, pero sí algunas personas que me conocen en toda mi contradicción y yo a ellos, y ponemos voluntad sincera de seguirnos conociendo en nuestras permanentes mutaciones. No hay una fórmula que un modelo de lenguaje de Facebook pueda replicar, porque los modelos de lenguaje tampoco saben qué es la verdad (por eso «mienten» o alucinan). ¿Lo sabrán algún día? Puede ser, pero mientras estén diseñados para hacerle plata a sus dueños, van a intentar decirte lo que querés escuchar, como un amigo burbuja que solo puede quererte a través del simulacro.
Me quedo con lo que me dijo el calendario: prefiero la incomodidad de un sólo amigo sincero a los trece amigos robot complacientes de Mark.
Fragmento del newsletter de Activación Creativa del 20 de julio de 2025